Cada día más personas hacen a ChatGPT, Gemini o Perplexity las preguntas que antes hacían en Google. De momento, ni el negocio de Google ($100B anuales en Publicidad) ni su influencia, corren peligro. Los chatbots acumulan entre 200 y 300 millones de preguntas al día (Google recibe 8.500 millones de búsquedas diarias).
Pero si la tendencia actual continúa, el futuro de los 10 enlaces azules de Google es cuestionable. La consultora de Tecnología Gartner estima que en 2028, el tráfico que las marcas reciben de Google habrá disminuido en un 50 por ciento. En la medida en que los consumidores se habitúen a utilizar la búsqueda realizada con IA Generativa, loa 10 enlaces azules perderán importancia.
Las marcas buscarán compensar esta pérdida de influencia. Lo obvio para lograrlo será monitorizar cómo los chatbots responden a las preguntas que hacen las personas sobre sus intenciones de compra.
Una startup llamada Profound.ai ofrece una solución a las compañías del Fortune 500. Hacen millones de preguntas cada día a ChatGPT, Perplexity, Gemini y Claude, para calibrar cómo estas IAs presentan a las marcas. Y un algoritmo que han patentado hace recomendaciones para mejorar el posicionamiento de sus clientes.
Es como el SEO de toda la vida, con una salvedad: el fruto de la optimización no puede comprobarse a través de rankings como los que hacen empresas como SEMRush a día de hoy.
Algunas reflexiones iniciales sobre esta iniciativa:
- En primer lugar, si este pronóstico se cumple, los 10 enlaces de Google dejarán de ser el registro universal de la notoriedad online de una marca. La influencia real de las marcas estará oculta en los datos de las grandes tecnológicas que operan los chatbots. Eso les dará aún más poder a largo plazo.
- Si estos algoritmos de mejora que propone Profound terminan funcionando, las marcas crearán sus propias IAs para generar contenidos de forma automática que respondan a las preguntas que hacemos en los chatbots. Y con esto, los chatbots perderán calidad (como ha pasado con Google, ahora infectado por Spam). Este fenómeno tiene ya un nombre: SLOP. Y no será bueno ni para los usuarios ni para las marcas. Para solucionar un problema, habremos empobrecido la experiencia de usuario. Otra vez.
- El dilema al que se van a enfrentar Google, OpenAI, Perplexity otros operadores IA será el siguiente: ¿cómo permitir que las marcas afecten a las respuestas de sus chatbots -por vía orgánica o publicitaria- sin empeorar la experiencia de usuario del producto?
Gustavo Entrala diseña proyectos de futuro para marcas e instituciones. Es especialista en ideación de productos, estrategias de marca y cultura de innovación. Asesora a CEOs y consejos de administración en su estrategia y hace workshops sobre tendencias e innovación in-company. Puede ser un Speaker en tu próximo evento. Está en Twitter, en LinkedIn y, tiene un canal en Youtube sobre el impacto de la Tecnología en el futuro de las empresas.
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